Operación Detox

Estos últimos días te encuentras cansado, duermes mal, no te concentras en el trabajo, se te olvidan las cosas y te cuesta hacer la digestión. Lo más probable, es que tu cuerpo ha acumulado toxinas y no eres capaz de eliminarlas por ti mismo.

Una alimentación saludable, junto a la práctica de ejercicio físico regular y beber dos litros de agua cada día hará que te sientas mejor.

Pero si esto no es suficiente, puedes hacer un programa para desintoxicarte:

  1. Haz sólo durante un día una dieta semilíquida a base de zumos de frutas sin azucarar y purés de verduras.

Al levantarte: Toma un vaso de zumo de limón con agua tibia.

Desayuno: Papaya, piña, sandía o un bol de frutos rojos.

A media mañana: té verde

Antes de comer: un zumo de papaya o piña.

Para comer: puré de calabaza, zanahoria, apio y tomate. Para postre, fruta entera (melón o plátano si tienes mucha hambre).

A media tarde: Licuado de vegetales, tomate, pepino y apio.

Para cenar: Ensalada de canónigos, tomate y frutos secos como nueces y una infusión de té verde.

  1. Bebe al menos dos litros de agua al día.
  2. Elimina el tabaco, el alcohol, el café, los dulces y las harinas refinadas.
  3. Hazte amigo de lo integral: cereales, pasta y arroz.
  4. Añade más fibra con alimentos vegetales como: repollo, alcachofas y brócoli o con frutas frescas como: manzanas, peras, fresas, ciruelas, naranjas, o limón.
  5. Apuesta por alimentos diuréticos: piña, melón, sandía, apio, espárragos, alcachofas, o berenjenas.
  6. Toma duchas tibias y termina con agua fría para activar tu circulación.
  7. Realiza ejercicios hipopresivos. Respira profundamente tres veces y en la tercera, tras espirar todo el aire, contrae los abdominales y mantén la apnea todo lo que puedas. Vuelve a respirar profundo y repite. Intenta cada vez que la apnea sea algo más larga.
  8. Utiliza un exfoliante para toda tu piel.
  9. Acude a un spa, sauna o piscina de agua caliente.
  10. Sal a la calle, pasea, respira profundo e intenta liberarte del estrés y la ansiedad.
Con una semana te sentirás como nuevo, pero puedes repetirlo dos veces al año, antes del verano y antes del invierno. Así mantendrás las toxinas a raya y te sentirás renovado.