Antibióticos, uso sin abuso
Tomarlos correctamente es clave para que resulten eficaces
Los antibióticos son medicamentos que ayudan a prevenir y tratar infecciones bacterianas. Sin embargo, el uso abusivo de estos fármacos puede producir que ciertas bacterias muten y se vuelvan resistentes a ellos.
La resistencia a los antibióticos está considerada una de las mayores amenazas para la salud según la Organización Mundial de la Salud, ya que menoscaba nuestra capacidad de tratar enfermedades infecciosas y ponen en riesgo nuestro bienestar.
Pautas para tomar antibióticos
- Únicamente con receta médica: Estos fármacos necesitan prescripción y control médicos. No los ingieras sin la aprobación de un profesional sanitario.
- Cumple las dosis y los tiempos: Si el antibiótico prescrito es cada ocho horas, es recomendable establecer una hora para las tomas, por ejemplo: ocho de la mañana, cuatro de la tarde y doce de la noche. Si es cada 12 horas, opta por las nueve de la mañana y las nueve de la noche.
- No abandones el tratamiento aunque desaparezcan los síntomas. Dejarlo antes de tiempo puede suponer que la infección vuelva a aparecer o que la bacteria se haga resistente.
- Nunca te automediques: Bajo ningún concepto debemos automedicarnos, compartir los antibióticos con otras personas o utilizar fármacos de esta tipología que nos sobraron anteriormente.
- Prevé las infecciones: Lávate las manos con frecuencia, evita el contacto con personas enfermas, mantén las vacunas al día, prepara los alimentos en condiciones higiénicas y vela por la seguridad en las relaciones sexuales.