Decálogo para un corazón fuerte
En el Día Mundial del Corazón recordamos las claves para mantener sano este músculo
El 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón, que nos recuerda la importancia de cuidar la salud cardiovascular y fortalecer el motor de nuestro cuerpo.
Por ello repasamos las diez reglas básicas para prevenir las dolencias del corazón, mejorar nuestra calidad de vida y gozar de mayor bienestar.
1. Reduce las grasas ‘malas’: las grasas saturadas e hidrogenadas (carnes rojas, embutidos, bollería, fritos, etc.) aumentan el colesterol y forman placas de ateroma que pueden producir infartos. Intenta incrementar las grasas ‘buenas’ (omega 3 – 6).
2. Actívate: el deporte fortalece el corazón, mejora la circulación y disminuye la presión arterial. Ejercita tu cuerpo (caminar, zumba, running, tabata, etc.) durante al menos 30 minutos diarios o una hora diaria tres veces por semana.
3. Deja el tabaco: fumar (aunque sea poco) multiplica el riesgo de sufrir ataques cardiacos o cerebrales. ¡El reto ‘100 días sin tabaco’ de la plataforma INHealth puede ayudarte!
4. Mantén un peso adecuado: el sobrepeso hace trabajar más al corazón. Mide tu Índice de Masa Corporal (IMC) dividiendo tu peso entre tu altura en metros al cuadrado. Un resultado superior a 25 está considerado sobrepeso.
5. Controla la tensión arterial: mídela anualmente e intenta mantenerla por debajo de 140/90 mmHg. La hipertensión está directamente relacionada con el sobrepeso, el sedentarismo y el exceso de sal.
6. Ingiere más vegetales: las vitaminas, el agua y la fibra que aportan las frutas y verduras consiguen una reserva de antioxidantes que evitan la proliferación de los radicales libres y previenen el envejecimiento celular.
7. Revisa tu colesterol: los niveles elevados de colesterol en sangre es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular. Para mantenerlo a raya (menos de 200mg/dl), lo mejor es hacer ejercicio y seguir una dieta equilibrada.
8. Modera la sal y el azúcar: el abuso de sal aumenta la presión arterial y dificulta el bombeo del corazón. El exceso de azúcar, por su parte, se acumula como grasa en el organismo, lo que da lugar a la obstrucción de las arterias.
9. Conoce tu riesgo cardiovascular: a mayor edad, mayor riesgo de sufrir enfermedades coronarias. Las personas con antecedentes familiares pueden ser también más susceptibles. Pregunta a tu médico y trata de ser previsor.
10. Aprende a relajarte: el estrés puede producir alteraciones de la frecuencia cardíaca, presión arterial e, incluso, infarto de miocardio. Aprender ejercicios de relajación puede ayudarnos a controlar las emociones y llevar una vida más tranquila.