Protégete del exceso de calor

Toma algunas precauciones para que las altas temperaturas no afecten a tu salud.

El verano nos aporta numerosos beneficios para el organismo: absorbemos la valiosa vitamina D, mejora nuestro estado anímico y disfrutamos de más actividades al aire libre. Sin embargo, a pesar de los cambios en la rutina de las vacaciones y del descanso, hay que tener en cuenta unas precauciones básicas, si queremos que nuestra salud no se vea perjudicada.

Los picos de calor en temporada estival son cada año más frecuentes debido, sobre todo, a los efectos del cambio climático. Por ello, las instituciones públicas recomiendan a la población tomar una serie de medidas para prevenir golpes de calor, deshidratación y lipotimias o desmayos.

Riesgos de las altas temperaturas

La pérdida de líquido y sales minerales por el sudor, si no se repone, produce síntomas como dolor de cabeza, mareos, debilidad muscular o calambres, náuseas y vómitos e incluso pequeñas elevaciones de la temperatura corporal.

Un golpe de calor aparece porque el cuerpo es incapaz de controlar la temperatura, que se va incrementando rápidamente y puede alcanzar los 40,6º C. En estos casos sentimos calor, sequedad y piel roja, pulso rápido, dolor intenso de cabeza, confusión e, incluso, pérdida de conciencia.

Asimismo, el calor extremo puede acarrear también una bajada brusca de la tensión y ocasionar una lipotimia o síncope.

6 recomendaciones sanitarias

para evitar los problemas asociados a las altas temperaturas hay que seguir unas medidas sencillas:

  1. Hidratarse: bebe gran cantidad de agua o líquidos sin esperar a tener sed, salvo si hay alguna contraindicación médica. Evita las bebidas alcohólicas, café, té o cola y las que son muy azucaradas.
  2. Quédate en lugares frescos: en los días de intenso calor es preferible permanecer en lugares frescos y, si es posible, pasar al menos dos horas en algún espacio climatizado. En casa, baja las persianas para que no entre el sol y no abras las ventanas hasta la noche, siempre y cuando la temperatura de fuera no sea más alta.
  3. Lleva ropa ligera: rehúye salir de casa en las horas más calurosas (de 14h a 18h) y más aún, hacer actividades que requieran esfuerzo. Cuando salgas a la calle, busca la sombra, lleva agua, usa sombrero y utiliza ropa ligera, amplia y de colores claros.
  4. Come ligero: haz comidas ligeras y frescas, que te ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor, como ensaladas, frutas, verduras, gazpachos o zumos.
  5. No realices ejercicio en las horas de calor: evita las actividades físicas en el exterior en las horas más calurosas, sobre todo si el entrenamiento es intenso.
  6. Protégete del sol: las quemaduras solares se producen por los rayos directos sobre la piel, aunque el día no sea muy caluroso. Para evitarlas, usa cremas de protección con frecuencia (con FPS mínimo de 20) y no te expongas al sol demasiado tiempo.

¿Qué hacer ante un golpe de calor o una lipotimia?

  • Llama a urgencias: sin ayuda médica urgente, un golpe de calor puede ser fatal. Si observas que alguien padece un golpe de calor pide ayuda al 112 y quédate a su lado.
  • Enfría el cuerpo: mientras esperas que venga el servicio de emergencias, lleva a la persona a la sombra o una habitación oscura y ponle paños de agua fría sobre el cuerpo o aconséjale que se dé una ducha fría.
  • Comprueba que respira: coloca a la persona en un sitio que tenga buena ventilación, aflójale la ropa para facilitarle la respiración e indícale que respire profundamente, tomando aire por la nariz y expulsándolo por la boca.
  • Ninguna ingesta: no es conveniente comer ni beber nada hasta que la persona esté totalmente recuperada.

El calor no afecta a todas las personas por igual, tienen más riesgo los mayores, aquellos que padecen alguna enfermedad o tienen una facultad mental disminuida y los niños.

Ayuda a esas personas más frágiles de tu entorno.